martes, 16 de octubre de 2007

La frustrada decisión de los cangrejos

Hubo cierta vez una reunión muy importante en el fondo del mar. Era la reunión de los cangrejos. La había convocado uno de los más viejos para tomar en ella, lo que él pensaba, era una decisión muy importante. Acudieron pues cangrejos de todos los mares, desde los que llegaban de mares pequeños y aguas tranquilas, hasta los que procedían de los océanos más agitados. Aún aquellos que vivían en los ríos contaminados mandaron a su delegado.


La reunión se abrió puntualmente. El viejo cangrejo tomó la palabra y dijo: “Amigos míos, hemos venido haciendo algo que se ha constituido en un mal ejemplo para el resto del mundo. Es una costumbre que tenemos que cambiar”.

Muy preocupados, todos lo miraban con curiosidad. Un joven cangrejo de río no pudo reprimir la curiosidad, y preguntó: “¿Y cuál es esa costumbre?” “¿Por qué crees que es un mal ejemplo para los demás seres de la creación?”.

El anciano cangrejo respiró profundo. Muy preocupado tomó de nuevo la palabra y continuó: “Se los diré sin rodeos. Debemos de dejar de caminar hacia atrás. Todos nos ponen de ejemplo negativo y hablan de nosotros como retrógradas”. Un cangrejo colorado que venía de muy lejos, dándose cuenta de lo serio del problema, preguntó: “¿Y qué propones para remediar el nocivo ejemplo que damos?”.


El anciano cangrejo tomó de nuevo la palabra: “Seré realista. Para nosotros ya es muy difícil cambiar. Pero para los cangrejos niños será más fácil. Yo propongo que sus madres les enseñen a caminar hacia adelante”.

Los cangrejos se emocionaron con la sinceridad con que se les había hablado, y secundaron con entusiasmo la moción. En esta forma quedó instituido que todos los cangrejos que nacieran de ese momento en adelante, serían instruidos por sus madres para caminar hacia adelante. Cada uno volvió a su hogar. Y las madres empezaron a enseñar a sus pequeñuelos. Guiaron con amor sus patitas, primero una hacia adelante, luego la otra. Una y otra vez insistieron en la nueva forma de avanzar. Los pequeños intentaron seguir las instrucciones, aunque les costaba mucho trabajo. Pero con sinceridad trataron de hacerlo. Sin embargo, sucedió algo curioso. Sus mamás les decían cómo debían caminar, pero ellas mismas y todos los demás cangrejos a su alrededor continuaban caminando hacia atrás como siempre. “¿Cómo es que ellas hacen una cosa y nos enseñan otra?”, dijo un cangrejito muy estudioso cuando las mamás no estaban presentes. Los demás estuvieron de acuerdo.

Algunos pensaban que era una broma que les querían jugar, otros aducían que debía ser más fácil caminar hacia atrás, puesto que así lo hacían los demás. En vista de la rebelión, hubo de convocarse a una nueva junta de cangrejos. “La ley que hemos propuesto no funciona” admitió el anciano cangrejo que siempre decía la verdad. Y agregó: “Y no funciona porque no hemos predicado con el ejemplo, y lo cierto es que no podemos pedir a los demás que hagan lo que nosotros no hacemos”.

La historia dice que esa es la razón por la que los cangrejos siguen caminando hacia atrás. Y la lección que se desprende de este interesante cuento infantil nos dice a nosotros que los demás prestarán más atención a lo que hacemos que a lo que decimos.

Y es una verdad que debemos aprender. Es muy difícil pedirle por ejemplo a un hijo que no fume, que eso es malo, cuando el padre fuma dos cajas de cigarrillo a diario. Podemos enseñar mucho más con el ejemplo que con todas las palabras del mundo.

Los romanos decían “Exemplum docet”, “el ejemplo enseña”. Y muchos han dicho que el ejemplo es casi lo único que enseña.

Ejemplos hay de sobras: Madre Teresa de Calcuta, Madre Maria de San jose, Gandhi, Buda...etc

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Fher! Buena reflexión. Muchas veces nos llenamos la boca, diciéndo lo que somos y lo que dejamos de ser, lo que es realmente importante es que podamos enseñar por medio de nuestro comportamiento, es decir, las acciones o los hechos son más que eficaces para modelar conductas, está claro que si "Mamá cangrejo no le enseña a au hijo que para caminar hacia adelante, lo debe hacer ella primero, entonces no aprenderá..
Un Saludo y Hasta Pronto!

alida dijo...

Fernando, realmente es un gran lección uno enseña algo y hace lo contrario
Efectivamente hay dar el ejemplo
Un abrazo

Siry Pérez dijo...

Los cuentos calificados de infantiles son los que muchas veces nos enseñan más.
Muy para el momento en que vivimos en el país...
Un abrazo

Tatiana dijo...

Hola que bueno que estas de vuelta, por aqui saludandote. Este post sobre los cangrajos es muy reflectivo. y es muy cierto lo que dices. no podemos enseñar a no hacer, lo que hacemos a diario. mi hija siempre me pregunta porque ella no puede hacer lo que hacen alguna de sus amigas, y yo siempre le digo, no debes hacer lo que hacen los otros, debe hacer lo que crees que es tu deber hacer. seria correcto que fueramos nosotros a la escuela y nos educaramos de muchas cosas antes de exigirles a nuetros hijos que lo hagan ellos. bye un beso te cuidas.

Acerina dijo...

Hay un dicho que me gusta:

"Tus acciones hablan tan fuerte, que no me dejan escuchar lo que dices"

Es una realidad... cuando las acciones no son consistentes con las palabras, la mayoría de las personas, y más lo niños, se guiarán por lo que ven y no por lo que escuchan...

Muy bueno!!!

Besos & Bendiciones...

Bexza dijo...

amigo aqui estoy...poniendome al dia con mis queridos blog...

chamo tremenda historia y esto es lo que le pasa al pais entero, si nadie da el ejemplo q podemos aprender? si el ejemplo q nos dan los gobernantes es...agarra lo que puedas...q le podemos pedir a los de mas abajito???...

tremendo post chamito! me encanto...