miércoles, 12 de agosto de 2009

La Rosa


Como tratar a una rosa.
Juan se sentía solo, volvía a su departamento, y el silencio era el único que lo esperaba. Juan estaba triste, Juan estaba solo, muy solo. Y Juan tuvo una brillante idea:
- Compañía, eso lo que necesito, compañía. Y alegre se puso a pensar que tipo de compañía.
De chico le habían dicho que lo ideal para compañía era una rosa. También le habían advertido que las rosas tenían espinas y que si uno no era cuidadoso, en vez de disfrutar el placer de mirarlas, tocarlas y oler el perfume que emitían, podían terminar lamentándose todo el día de que la rosa era mala, que cada vez que uno se acercaba lo pinchaba a propósito con sus espinas, y otras tantas advertencias del mismo género.

Pero para Juan el riesgo valía la pena. Quería una rosa y salió a buscarla. Y cuando uno busca mucho siempre encuentra lo que busca.
Así Juan salió decidido a la calle y, oh casualidad, a la vuelta de la oficina donde trabajaba la vio, estaba ahí delante de sus ojos, como había estado ella durante meses esperándolo y mirándolo cada vez que él pasaba, pero nunca se habían cruzado miradas. Pero esta vez Juan estaba decidido a ser feliz y se acerco directamente a ella, tan directamente que la hizo temblar.
Juan la miró, y quedó totalmente embriagado y envuelto por su perfume. Juan estaba enamorado. Luego de un rato de pleno éxtasis Juan se decidió. Dio media vuelta y encaró al padre de la dama.
- ¿Cuánto cuesta?, preguntó con voz firme.
- Veinte pesos, contestó el Vendedor de Flores, sorprendido por la pregunta tan imprevista, pues ni siquiera le había dicho buen día, y agregó ya recompuesto.
- Con diez pesos más se lleva esta maceta hermosa, señalando una roja de cerámica.
A los pocos minutos Juan salía feliz del negocio con María, pues así le había puesto de nombre a la rosa. María salió alegre a la calle, en los brazos de Juan y vestida con su hermoso vestido de maceta roja.

Juan llegó a su casa, puso a María en el mejor lugar, donde podía recibir la luz de la mañana, luego guardó el comprobante de compra de la rosa y finalmente se sentó a su lado. El resto de la tarde se deleitó mirándola y sintiéndola.
Los primeros días fueron realmente una "Luna de Miel".
A la noche Juan se llevaba a María al dormitorio para tenerla al alcance de su mano.
La luna de miel entre ellos duró poco.
Una noche Juan entre sueños acercó su mano para acariciar a María y de pronto el dolor intenso y una gota de sangre salió de su dedo índice. María, con sus espinas lo había lastimado. Juan sintió que el dolor pasaba pero volvieron a su mente las advertencias: cuidado con las rosas, cuando tu quieres brindarles amor ellas te lastiman intencionalmente con sus espinas.

Al día siguiente Juan se olvidó de ponerle agua en la maceta a la Rosa, también se olvidó de ponerla al sol, y así hizo los siguientes tres días.
Fue el sábado que Juan al entrar al dormitorio la vio.
María estaba triste, sus pétalos que antes eran hermosos, estaban caídos sobre la mesita de luz.
Su tierra reseca.
Juan sorprendido por la actitud de María, buscó la factura de compra, pues tenía anotado en teléfono del negocio de plantas y llamó para reclamar.
- ¿Qué problema tiene con la planta que le vendí? preguntó el vendedor.
-¿Qué no la riega, ni la pone al sol desde hace tres días? preguntó el vendedor indignado.
Juan cortó, medio disculpándose por su ignorancia y se puso a regar a la rosa, pero no podía evitar recordar con bronca lo que ella le había hecho: lo había lastimado cuando el se acercó, y seguramente lo había hecho con intención.
Y comenzó a regarla hasta inundarla de agua, mientras pensaba...
- Voy a inundarla bien, así no la riego por siete días.
- Voy a dejarla al sol así no necesito moverla.
Y luego Juan se fue a hacer otras cosas, sus cosas, las que eran realmente importantes para él.
Y María siguió perdiendo pétalos. Ya no emitía ningún perfume, ya no sentía la energía y la palabra de Juan, y María se dejaba morir.

Pasaron otros tres días y Juan fue a un cine solo. Durante la película vio una escena que lo conmovió, y de pronto apareció la imagen de María ante sus ojos con sus pétalos caídos. Juan sintió en el fondo de su ser que María se moría de pena, y se dio cuenta que la amaba, que extrañaba sus formas, su tersura, su perfume, y Juan salió a las corridas del cine y volvió a su casa.
Encontró a María desfalleciente, la tomó entre sus brazos, le sacó el agua en exceso de la maceta, y le habló del amor que le tenía, durante toda la noche. A la mañana la puso al sol, le agregó un poco de fertilizante, y así la cuidó en su convalecencia que duró casi un mes.

Al mes María estaba radiante y enamorada como siempre.
Y ese día Juan tomó el comprobante de compra y rompiéndolo en mil pedacitos le dijo a María
- Alguna vez creí, equivocadamente, que porque te había comprado y puesto el comprobante de compra bajo la maceta podía decirte - " soy tu dueño, y no te riego".
- Hoy me doy cuenta que nuestra relación se sustenta en cambio en el amor diario que nos podamos dar, en que yo te riegue todos los días con mi amor, mientras tu me llenas con tu hermoso perfume, tu tersura, tu compañía y y tu hermoso perfume.
Que todos los cuidados que yo te haya dispensado en el pasado, vivirán siempre como un maravilloso recuerdo, pero que no son suficientes para el día de hoy.
Y que a partir del día de hoy, para poder disfrutarte te seguiré regando día tras día.
Y además tendré presente que si me encuentro con tus espinas puede ser, que parte de la culpa sea mía por no saber acercarme a ti.

Autor: Dr. Dino Ricardo Deon
Extraído del libro "Los cuentos de Dino"

martes, 4 de agosto de 2009

"Reflexiones sobre la Vida"


No culpes a nadie, nunca te quejes de nada ni de nadie, porque fundamentalmente tú has hecho tu vida.

Acepta la responsabilidad de edificarte a tí mismo, y el valor de acusarte en el fracaso para volver a empezar otra vez, corrigiéndote.

Nuca te quejes del ambiente ó de quienes te rodean, hay quienes en tu mismo ambiente supieron vencer. Las circunstancias son buenas ó malas según la voluntad ó la fortaleza de tu corazón.

Aprende a convertir toda situación difícil en una arma para luchar.

No te quejes de tu pobreza, de tu soledad ó de tu suerte, enfréntate con valor y acepta que de una u otra manera son el resultado de tus actos, y la prueba que has de ganar.

No te amargues de tu propio fracaso, ni se lo cargues a otro, acéptate ahora ó seguiras justificándote como un niño.

Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar, y que ninguno es tan terrible para claudicar.

Deja ya de engañarte, eres la causa de ti mismo, de tu necesidad, de tu dolor, de tu fracaso.

Si tu has sido el ignorante, el irresponsable, tú, únicamente tú, nadie pudo haber sido tú.

No olvides nunca, que la causa de tu presencia es tu pasado, como la causa de tu futuro es tu presente.

Aprende de los fuertes, de los valientes, de los audaces, imita a los enérgicos, a los vencedores, a quienes no aceptan situaciones, a quienes vencieron a pesar de todo.

Piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo, y tus problemas sin alimento morirán.

Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande, que es el más grande de los obstáculos.

Mírate en el espejo de ti mismo.

Comienza a ser sincero contigo mismo, reconociéndote por tu valor, por tu voluntad y por tu debilidad para justificarte.

Recuerda que dentro de ti hay una fuerza que todo puede hacerlo; reconociéndote a tí mismo más libre y más fuerte, dejarás de ser un títere de las circunstancias, porque tú mismo eres tu destino.

Levántate y mira por las mañanas, y respira la luz del amanecer.

Tú eres la parte de la fuerza de la vida.

Ahora despierta, camina, lucha.

Decídete de una vez y triunfarás en la vida.


¡NUNCA PIENSES EN LA SUERTE, PORQUE LA SUERTE ES EL PRETEXTO DE LOS FRACASADOS!

Por: Pablo Neruda.
Autor.

sábado, 1 de agosto de 2009

Que pasa cuando uno toma Coca Cola?

Si por casualidad eres un asiduo bebedor de esta cola negra, me pareció interesante, un estudio reciente, de lo que pasa en nuestro cuerpo cuando bebemos una Coca-Cola, aquí el paso a paso en los primeros 60 minutos:




PRIMEROS 10

MINUTOS:

10 Cucharaditas de azúcar entran en el sistema digestivo ( la cantidad diaria recomendada). El ácido fosforico impide que vomites.


20 MINUTOS:

Sube el nivel de azúcar aumentado la insulina. El hígado responde transformando esto en grasa.


40 MINUTOS:

Se absorbe la cafeína. Las pupilas se dilatan, la presión sanguínea se eleva y los receptores de adenosina del cerebro se bloquean para evitar el sueño.


45 MINUTOS:

El cuerpo aumenta la producción de dopamina, estimulando centros de placer.


60 MINUTOS:

El ácido fosforico bloque el calcio, zinc y magnesio en tu intestino grueso acelerando el metabolismo. Las altas dosis de azúcar aumentan la eliminación del calcio. Las propiedades diuréticas de la cafeína actúan haciéndote ir al baño y liberar el calcio, magnesio y zinc que debería estar en los huesos. Se nota la falta de azúcar y te pones irritable.

Horas mas tarde: llega el bajón de la cafeína.


Que te pareció?


60 Minutos, que toma el proceso y con el toda la reacción de nuestro organismo al consumir esta bebida, menos tiempo toma leer esta información, y un poco mas la reflexión de si vuelves a tomar otra, si eres de los que la consume frecuente u ocacionalmente

martes, 28 de julio de 2009

Y DIOS DIJO...

Tepuy / Gran sabana / Venezuela


  • Si nadie te ama, mi alegría es amarte.
  • Si lloras, estoy deseando consolarte.
  • Si eres débil, te daré mi fuerza y mi alegría.
  • Si nadie te necesita, yo te busco.
  • Si eres inútil, yo no puedo prescindir de ti.
  • Si estás vacío, mi ternura te colmará.
  • Si tienes miedo, te llevo en mis brazos.
  • Si quieres caminar, iré contigo.
  • Si me llamas, vengo siempre.
  • Si te pierdes, no duermo hasta encontrarte.
  • Si estás cansado, soy tu descanso.
  • Si pecas, soy tu perdón.
  • Si me hablas, trátame de tú.
  • Si me pides, soy don para ti.
  • Si me necesitas, te digo: estoy aquí dentro de ti.
  • Si te resistes, no quiero que hagas nada a la fuerza.
  • Si estás a oscuras, soy lámpara para tus pasos.
  • Si tienes hambre, soy pan de vida para ti.
  • Si eres infiel, yo soy fiel contigo.
  • Si quieres hablar, yo te escucho siempre.
  • Si me miras, verás la verdad en tu corazón.
  • Si estás en prisión , te voy a visitar y liberar.
  • Si te marchas, no quiero que guardes las apariencias.
  • Si piensas que soy tu rival, no quiero quedar por encima de ti.
  • Si quieres ver mi rostro, mira una flor, una fuente un niño.
  • Si estás excluido, yo soy afiliado.
  • Si todos te olvidan, mis entrañas se estremecen recordándote.
  • Si no tienes a nadie, me tienes a mi.
  • Si eres silencio, mi palabra habitará en tu corazón.

lunes, 27 de julio de 2009

Premios

Estos premios no son solo un estimulo para seguir adelante, también son lazos fraternales entre blogueros, que así van tejiendo un gran red de amistad y reconocimiento a la constancia, y que se multiplica en la blogsfera.

Y aunque cada uno de ellos, tiene reglas, que no son obligatorias, yo hace un tiempo que no las cumplo, y aplico un criterio propio, porque estos premios también son parte de lo que visitan este espacio eventual o consecuentemente, y que son la sabia que nutren al mismo, y que le permite seguir creciendo , por lo tanto lo comparto con todos los que aquí hacemos vida.

Gracias a Siry, Martha colmenares y Arcángel Vulcano


Arcangel Vulcano : otorga y comparte con este espacio el premio " Comprpmetido y mas 2009"



Martha Colmenares: otorga y comparte el premio " letras Magicas"







Cuanto cariño, necesite de ayuda para traerlos todo a casa otorga y compartes todos estos:











viernes, 17 de julio de 2009

Crear y Curar.



En cierta ocasión, Buda se vio amenazado de muerte por un bandido.

Se bueno le dijo Buda y ayúdame a cumplir mi ultimo deseo. Corta una rama de ese árbol.

Con un golpe de su espada el bandido hizo lo que le pedía Buda.

¿y Ahora que? Le pregunto el bandido a continuación.

Ponla de nuevo en su sitio dijo Buda.

El bandido soltó una carcajada:

¡Debes estar loco si piensas que alguien puede hacer semejante cosa!

Al contrario dijo Buda. Eres tú el loco al pensar que eres poderoso porque puedes herir y destruir. Eso puede hacerlo cualquiera. Poderoso es el que sabe crear y curar.


Crear y curar en medio de una sociedad que solo busca Destruir y herir, gobernada por el egoísmo la envidia y la ambición, pero los idealistas los que se atreven a ver mas allá de lo habitual, los soñadores , de ellos es el futuro, de los que caen pero se levantan, los que buscan construir puentes de amistad y amor, los que curan con su sonrisa y su ternura, de ellos es la tierra y cuanto en ella hay, pero donde están esos hombres , la educación debe generarlos pero una educación autentica que va mas allá de lo académico, una educación de los sentimientos , que sirva para hacer hombres libres que hagan del mundo un mejor lugar para vivir y crecer.


escrito y enviado por:

Freddy Diaz

Colaborador

miércoles, 15 de julio de 2009

Para un amigo

Uno de los motivos por los cuales me ausente de mi Web-casa, a parte de mis ocupaciones, fue el tener que lidiar con la enfermedad de mi mascota durante estos dos últimos meses , un Pastor Alemán, que compartió con todos aquellos que vivieron en casa durante 11 años, tiempo mas que suficiente para ser considerado un miembro mas de la familia, recuerdo aun cuando mi hermano después de comprarlo lo trajo a casa en una cajita bien pequeña, meses mas tarde nos dimos cuentas que presentaba un problema que le creaba dificultad al caminar, al llevarlo al veterinario le diagnosticaron Displasia en la cadera, que en su caso era severa, pero a lo mejor nos dijo el medico con un buen tratamiento podía desarrollarse y tener una buena vida, pero no había garantía de que así fuese. Pero si había de parte de todo nosotros el amor y cariño suficiente para aplicar el tratamiento y lograr que pudiera tener el desarrollo deseado, así fue, al año logro caminar normalmente y a partir de ahí se convirtió en un perro de gran tamaño, tan robusto y activo , que muchas veces al sacarlo a pasear me preguntaban algunas personas que como había hecho para que tuviera esa volumen corporal.


Todo la atención prestada no las devolvió en compañía, cariño, nunca olvidare tu inteligencia, tu jovialidad ya a pesar de tu edad, tu manera muy particular de pedir lo que querías, como olvidar cuando querías los sábados que te pasearan ¿ como sabias que era sábado?


Ya no podías pararte ni hacer la cuarta parte de lo que tan activamente acostumbrabas, hoy amaneciste muy triste, hoy a lo mejor presentías lo que ocurriría, hoy para ti fue mejor el sueño profundo, que te liberara del cuerpo para que pudieras seguir jugando y acompañándome en mis recuerdos.



A ti Kaisser, como reza el dicho el mejor amigo del hombre, gracias por todo!!!





domingo, 12 de julio de 2009

El loco


Después de un receso, de nuevo en casa, para seguir compartiendo!

En un pueblo rodeado de cerros habitaba un loco, la gente del pueblo le llamaba así: "EL LOCO", ¿y porqué le llamaban así?, ¿Qué acaso hacía cosas disparatadas, cosas raras, cosas diferentes a lo que hacen la mayoría de las personas, al menos en ese pueblo?.

La gente al verlo pasar se reía y se burlaba de él, humildemente vestido, sin posesiones, sin una casa que se dijera de su propiedad, sin una esposa ni unos hijos; *un desdichado*, pensaba la gente, alguien que no beneficiaba a la sociedad, **un inútil** comentaban otros.

Más he aquí que este viejo ocupaba su vida sembrando árboles en todas partes donde pudiera, sembraba semillas de las cuales nunca vería ni las flores ni el fruto, y nadie le pagaba por ello y nadie se lo agradecía, nadie lo alentaba, por el contrario, era objeto de burla ante los demás.
Y así pasaba su vida, poniendo semillas, plantando arbolitos ante la burla de los demás. Y he aquí que ese ser era un gran Espíritu de Luz, que poniendo la muestra de como se deben hacer las cosas, sembrando, siempre sembrando sin esperar a ver el fruto, sin esperar a saborearlo.

Y sucedió que un día cabalgaba por esos rumbos el Sultán de aquellos lugares, rodeado de su escolta y observaba lo que sucedía verdaderamente en su reino, para no escucharlo a través de la boca de sus ministros.
Al pasar por aquel lugar y al encontrarse al Loco le preguntó: _ ¿Qué haces, buen hombre?
Y el viejo le respondió: _ Sembrando Señor, sembrando.
Nuevamente inquirió el Sultán: _ Pero, ¿cómo es que siembras?. estás viejo y cansado, y seguramente no verás siquiera el árbol cuando crezca. ¿Para qué siembras entonces?
A lo que el viejo contesto: _ Señor, otros sembraron y he comido, es tiempo de que yo siembre para que otros coman.
El Sultán quedo admirado de la sabiduría de aquel hombre al que llamaban LOCO, y nuevamente le preguntó:
_ Pero no verás los frutos, y aun sabiendo eso continuas sembrando... Por ello te regalaré una monedas de oro, por esa gran lección que me has dado.
El Sultán llamo a uno de sus guardias para que trajese una pequeña bolsa con monedas de oro u las entregó al sembrador.
El sembrador respondió : _Ves, Señor, como ya mi semilla ha dado fruto, aún no la acaba de sembrar y ya me está dando frutos, y aun más, si alguna persona se volviera loca como yo y se dedicara solamente a sembrar sin esperar los frutos sería el más maravilloso de todos los frutos que yo hubiera obtenido, porque siempre esperamos algo a cambio de lo que hacemos, porque siempre queremos que se nos devuelva igual que lo que hacemos. Esto, desde luego, sólo cuando consideramos que hacemos bien, y olvidándonos de lo malo que hacemos.

El Sultán le miró asombrado y le dijo : _ ¡Cuánta sabiduría y cuánto amor hay en ti!, ojalá hubiera más como tú en este mundo, con unos cuantos que hubiese, el mundo sería otro; más nuestros ojos tapados con unos velos propios de la humanidad, nos impiden ver la grandeza de seres como tu. Ahora me retiraré porque, si sigo conversando contigo, terminaré por darte todos mis tesoros, aunque sé que los emplearlas bien, tal vez mejor que yo. ¡Qué Alá te Bendiga!.

Y terminado esto, partió el Sultán junto con su séquito, y el Loco siguió sembrando y no se supo de su fin, no se supo si termino muerto y olvidado por ahí en algún cerro, pero él había cumplido su labor, realizó la misión, la misión de un Loco.

Reflexión:
Este cuento sirve para ilustrarnos lo que muchos seres hacen en este mundo, pero callados, sin esperar recompensa y he aquí que se requieren muchos locos en el mundo, seres que repartan la Luz, que den la enseñanza.




lunes, 15 de junio de 2009

Los triunfadores

A veces los triunfadores no son aquellos a los que todo el mundo aplaude y reconoce.

No son los que construyeron grandes obras, dejaron constancia de su liderazgo o viajaron, en primera clase.

A veces los triunfadores no son los administradores geniales, ni los visionarios del futuro o los grandes emprendedores.

Por ello, tal vez no los reconoceríamos en medio de tanto pensador, filósofo o tecnólogo, que supuestamente conducen a este mundo por la senda del progreso.

A veces el triunfador no es el negociador internacional, o el hacedor de empresas de clase mundial o el deslumbrante estadista que asiste a reuniones cumbre.

No es el que se afana por exportar mucho, sino el que todavía se importa a sí mismo.

Porque el triunfador puede ser también el que calladamente lucha por la justicia, aunque no sea un gran orador o un brillante diplomático.

El triunfador puede ser igualmente el que venció la ambición desmedida y no fue seducido por la vanidad o el poder.

Es triunfador el que no obstante que no viajó mucho al extranjero, con frecuencia hizo travesías hacia el interior de sí mismo para dimensionar las posibilidades de su corazón.

Es el que quizás nunca alzó soberbio su mano en el podium de los vencedores, pero triunfó calladamente en su familia y con sus amigos y los cercanos a su alma.

Es, quizá, el que nunca apareció en las páginas de los periódicos, pero sí en el diario de Dios; el que no recibió reconocimientos, pero siempre obtuvo el de los suyos; el que nunca escribió libros, pero sí cartas de amor a sus hijos y el que pensó en redimir a su pais a través de la asfixiante aventura de su trabajo común y rutinario y aquel que prefirió la sombra, porque, finalmente, es tan importante como la luz.

A veces el triunfador no es el que tiene una esplendorosa oficina, ni una secretaria ejecutiva, ni posee tres maestrías; no hace planeación estratégica ni elabora reportes o evalúa proyectos, pero su vida tiene un sentido, hace planes con su familia, tiene tiempo para sus hijos y encuentra fascinante disfrutar de la hermosa danza de la vida.

A veces el triunfador no es el pasa a la historia, sino el que hace posible la historia; el que encuentra gratificante convencer y no sólo vencer y el que de una manera apacible y decidida lucha por hacer de este mundo un mejor lugar para vivir.

El que sabe que aunque sólo vivirá una vez, si lo hace con maestría, con una vez le bastará.

A veces el triunfador no tiene que ser el que construyó grandes andamiajes y estructuras administrativas, pero supo cómo construir un hogar; no es el que tiene un celular, pero platica con sus hijos, no tiene e-mail, pero conoce y saluda a sus vecinos, no ha ido al espacio exterior, pero es capaz de ir hacia su espacio interior y sin haber realizado grandes obras arquitectónicas, supo construirse a sí mismo y fue, como dice el poeta, el cómplice de su propio destino.

A veces el triunfador suele ser Teresa de Calcuta, o Francisco de Asís o Nelson Mandela, o tal vez la enfermera callada, el obrero sencillo y el campesino olvidado, porque como personas triunfaron sobre la apatía o el desencanto y con su esfuerzo cotidiano establecieron la diferencia.

A veces el triunfador puede ser el carpintero pobre de un lugar ignorado, o una mujer sencilla de pueblo o un niño humilde que nació en un pesebre, porque no había para él lugar en la posada...

Por Rubén Núñez de Cáceres

De su libro: Para aprender la Vida